OPINIÓN. EL MIRADOR DE LAS CÍES
“TUTORES DE LA SIMBIOSIS PERFECTA”
24/11/08
Imaginen por un solo momento un equipo sin entrenador. Imaginen por ejemplo a este Celta sin un técnico en el banquillo que planifique los entrenamientos, que planee estrategias para aprovechar las cualidades de cada jugadora, o que las motive para alcanzar pequeños o grandes retos. Sin llegar a extremos alarmistas, convendremos que todo progreso sería mucho más difícil de conseguir.
Pero la suerte para el Celta es que en el banquillo hay un tipo con una gran capacidad para solventar las situaciones. Yo no puedo descubrir ya a Miguel Martínez Méndez. Sus títulos le avalan y, afortunadamente, por encima suyo hay otros tipos brillantes que saben cuánto puede seguir aportando en el crecimiento del equipo.
Creo que el entrenador está al servicio de la jugadora, para ayudarla, para hacerle entender cosas que se ven más claras desde fuera con la experiencia que han dado los años y los errores/aciertos. Para exprimir sus mejores cualidades y crearle nuevos recursos. Y el grupo está ahí planeando por encima de ambos. El técnico al servicio de la jugadora, y ambos al servicio del grupo.
Confieso sentir tranquilidad cuando leo que alguna joven se marcha para Vigo. Ahora que es más difícil encontrar las joyas de antaño en el mercado europeo, el club ha girado hacia dentro y ha creado un mayor espacio para el crecimiento de las mejores jóvenes. Es una inversión, una simbiosis para ambas partes. En Vigo hay espacio y paciencia para caer y levantarse. En Vigo la promesa crece y se hace realidad. ¿Cuánto dudó Blanca Marcos para dejar su Salamanca natal por esta oportunidad?
Cuando se llega a una competición como esta Liga Femenina, plenamente profesional, repleta de jugadoras de primer orden europeo, alguien debe exigir hasta el más mínimo detalle, alguien debe dar responsabilidades y confianza sin vacilar, pero también tendiendo la mano si ésta cae. El camino es duro, sin duda.
Estoy convencido de que nada de esto sería igual si el club no invirtiera con la misma pasión por un cuerpo técnico de primer nivel nacional. Miguel Méndez, Susana García y Carlos Colinas en la retaguardia. ¿Cuántos pueden decir lo mismo?
OSCAR CUESTA |